¿Cómo funciona Ho’oponopono? Morrnah Nalamaku, el fundador explica,

“Somos la suma total de nuestras experiencias, es decir, que estamos cargados por nuestros pasados. Cuando experimentamos estrés o miedo en nuestras vidas, si observáramos con cuidado, encontraríamos que la causa es en realidad un recuerdo. Las emociones que están atadas a estos recuerdos son las que nos afectan ahora.

El subconsciente asocia una acción o persona en el presente con algo que sucedió en el pasado. Cuando esto ocurre, las emociones se activan y se produce estrés (…) El propósito principal de este proceso es descubrir la Divinidad dentro de uno mismo.

Ho’oponopono es un don profundo que nos permite desarrollar una relación de trabajo con la Divinidad interna y aprender a preguntar que en cada momento, nuestros errores de pensamiento, palabra, acción o acción se limpien. El proceso es esencialmente sobre la libertad, la completa libertad del pasado “.

 

Ho’oponopono le ayuda a uno a asumir la responsabilidad y proporciona las siguientes ideas :

  • El universo físico es una actualización de mis pensamientos.
  • Si mis pensamientos son cancerosos, crean una realidad física cancerosa.
  • Si mis pensamientos son perfectos, crean una realidad física llena de AMOR.
  • Soy 100% responsable de crear mi universo físico tal como es
  • Soy 100% responsable de corregir los pensamientos cancerosos que crean una realidad enferma.
  • No hay tal cosa como allá afuera. Todo existe como pensamientos en mi mente.
  • Ser 100% responsable de actualizar un problema permite que el profesional / paciente sea 100% responsable de resolver el problema.

La base del Ho’oponopono es mirar dentro nuestro y asumir el 100% de la responsabilidad de las cosas que nos pasan.

¿Cómo se practica? ¿Cómo aplicarlo?

Principalmente empezaremos por pedirnos perdón a nosotros mismos, a la parte de nosotros que ha co-creado esa realidad, sea un malentendido con una persona, sea un problema concreto, sea cualquier cosa que nos causa malestar.

Y las palabras son:

“Lo siento. Perdóname. Te amo. Gracias”

Debemos decir estas palabras concretas en una situación que nos afecte, para que se produzca la sanación, la liberación de lo negativo, de lo que ensucia nuestra conciencia y limpiar la información toxica que vamos recibiendo.

Entonces usamos la frase: “Lo siento mucho. Perdóname. Te amo. Gracias”, varias veces y sintiéndolo realmente.

Podemos destacar solo alguna de ellas que nos llegue más en aquél momento y repetirla. Dejemos que nos guíe nuestra intuición.

Cuando nosotros decimos “Lo siento mucho” estamos reconociendo que algo (no importa saber el qué) penetró en nuestro sistema cuerpo/mente. Nosotros queremos el perdón interior por lo que nos trajo aquello.

Al decir “Perdóname” no estamos pidiendo que nos perdonen, estamos pidiendo que nos ayude a perdonarnos.

“Te amo” transmuta la energía bloqueada (que es el problema) en energía fluyendo, nos vuelve a unir al Divino.

“Gracias” o “Estoy agradecido” es la expresión de gratitud, nuestra fe en que todo será resuelto para el bien mayor de todos los involucrados.

A partir de este momento lo que suceda después es determinado por la Divinidad, nosotros podemos ser inspirados a hacer alguna acción, cualquiera que sea, o no. Si continuamos dudando, persistamos en el proceso de limpieza y después, cuando estemos completamente limpios, obtendremos la respuesta.

A través de la repetición de estas frases mientras se mantiene un pensamiento negativo, una emoción o experiencia en la mente, se produce una limpieza de ciertos programas de memoria. Los profesores de Ho’oponopono llaman a esta práctica “limpieza”, en la que un paciente o profesional limpia sus sentimientos y emociones negativas para borrar de su memoria o conciencia el ciclo negativo que es perjudicial para la curación óptima. La repetición de estas frases es una expresión que ya no se desea sufrir por un problema actual o pasado.

Ho’oponopono es un don profundo que le permite a uno desarrollar una relación de trabajo con la Divinidad interna y aprender a preguntar que en cada momento, nuestros errores de pensamiento, palabra y acción se limpien. El proceso es esencialmente sobre la libertad, la completa libertad del pasado “.

¿A quién va dirigidas estas palabras?

Se dice que a la “Divina Presencia”, que bien puede ser nuestro inconsciente, “nuestro niño interior” el que está herido por esa situación. “Divinidad, limpia en mí lo que está contribuyendo en este problema.”