La naturaleza rejuvenece nuestro sistema inmunológico y aumenta la vitalidad.

Hoy en día hay diferentes estudios que demuestran que “No es bueno mantener a los niños y adultos dentro de un cubo estéril. Es beneficioso que salgan al campo, a la montaña. Los niños han de jugar, estar en contacto con la naturaleza y con las plantas. Se debe volver a buscar un equilibrio entre la vida actual y en el medio natural”. Y es que la naturaleza juega un papel fundamental en nuestra salud.

Estos son algunos de los estudios de los últimos años y que corroboran la importancia de la naturaleza para nuestra salud.

Tras más de una década de investigaciones, Científicos del Laboratorio de Paisaje y Salud de la Universidad de Ilinois (EEUU) han estudiado el comportamiento y la salud de comunidades humanas, han concluido que la naturaleza es un componente esencial para una buena salud y un factor influyente en el comportamiento humano. Según los investigadores, en zonas donde hay espacios verdes, la gente es más generosa y sociable y existen fuertes lazos de vecindad social y un mayor sentido de comunidad, más confianza mutua y una mayor voluntad de ayudar a los demás. En cambio, en entornos con menos zonas verdes, el índice de violencia, crimen y delitos contra la propiedad es mayor.

río Calvo

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Ahora, los investigadores han expuesto una serie de conclusiones con las que se reafirman los beneficios de la naturaleza. Por ejemplo, señalan que el contacto directo con entornos naturales contribuye a un mayor rendimiento y produce un mejor funcionamiento cognitivo, además de potenciar más la auto-disciplina y el control de los impulsos. En definitiva, proporciona una mayor salud mental.

El responsable de esta investigación, Frances Ming Kuo hace una analogía entre el ser humano y otros animales que por acción humana viven en ambientes ajenos a su hábitat para explicar el efecto restaurador de la naturaleza. Kuo contempla que si los animales de laboratorio sufren alteraciones por vivir encerrados fuera de su ambiente natural, a las personas les ocurre lo mismo al vivir encerradas en ‘jaulas’ de cemento y hormigón lejos de la naturaleza que es su hogar.

Pero no solo el equipo de Kuo estudia la relación de la salud y el comportamiento humano con la naturaleza. Existen infinidad de estudios al respecto, sobre todo los realizados con niños que concluyen que es importante que los mismos tengan un contacto con el medio natural para lograr adultos equilibrados y sanos, física y mentalmente.

Richard Ryan, profesor de psicología de la Universidad de Rochester, ha colaborado en otro estudio al respecto titulado “El contacto con la naturaleza refuerza la vitalidad del ser humano” y afirma que ‘la naturaleza es el combustible del alma’. Este estudio ha demostrado que las personas con una mayor carga anímica de vitalidad no sólo tienen más energía para las cosas que quieren hacer, sino que son más resistentes a las enfermedades. Y en todo esto, la naturaleza tiene un papel importante ya que el contacto con la misma, según este estudio, aumenta la vitalidad del ser humano.

Un informe elaborado por EUROPARC – España muestra que el contacto con la naturaleza reduce la frecuencia cardíaca y elimina el estrés y muestra el potencial estabilizador de las zonas verdes tanto en adultos como en niños. Con el ritmo de vida que el ser humano lleva actualmente, sobre todo los habitantes de las grandes ciudades, estos estudios confirman la necesidad de mejorar las zonas verdes de los núcleos urbanos a fin de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Dr. Qing Li, del departamento de Higiene y Salud Pública de la Nippon Medical School, ha hablado en numerosas ocasiones de los estudios realizados al respecto en Japón. Esta terapia de baños de naturaleza forma parte del catálogo de la sanidad pública japonesa. Los resultados demuestran que los enfermos que realizan itinerarios por bosques terapéuticos incrementan de forma sustancial las proteínas anti-cancerígenas, reducen la presión arterial y disminuyen la adrenalina, y todo ello tiene efectos positivos en algunas enfermedades como: el cáncer, las vinculadas a trastornos mentales, pero también en otras enfermedades muy propias de nuestra sociedad, como el estrés y la ansiedad, entre otras.

Por otra parte El Dr. José Antonio Corraliza, de la Universidad Autónoma de Madrid, ha explicado también en varias ocasiones que el déficit de naturaleza es un nuevo síndrome detectado: que establece diferentes síntomas y problemas vinculados a una falta de contacto con el aire libre en un entorno natural.

Redacción Espazionatura

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