El yoga de unificación es una técnica de armonización y con la cual se liberan cargas emocionales que lastran y cierran el tubo (o vórtice) de luz que somos, y que fluye desde la base, hasta la coronilla.

Con esta técnica preparamos nuestras células y átomos para liberar recuerdos y rutinas subconscientes que lastran la energía y la luz que realmente somos.

Nos facilita el Ser más Conscientes de la experiencia de la vida, y recuperar nuestra consciencia de integración con todo ser vivo, a recuperar la memoria de unidad.

Unificación significa integración con la conciencia infinita, es nuestra única meta verdadera.

Para realizarlo necesitas dedicarle entre 35 a 50 minutos todos los días. A continuación se describe la técnica, que esta basada en tres partes, una preparación de la mente y de las emociones a través de la respiración, una apertura a la totalidad a través del pranava Om, y finalmente la integración consciente con cada uno de los elementos.

DESCRIPCIÓN DE LA TÉCNICA PARTE I

Sentados con la espalda recta, en una posición en la que los músculos y el cuerpo se encuentren relajados. Las manos en una posición relajada forman el mudra que sentimos en ese momento.

Centramos nuestra atención en la nariz en la entrada de las fosas nasales, y respiramos con naturalizadas, inspirando y expirando por la nariz todo el tiempo. Observamos que sentimos al pasar el aire en la entrada de las fosas nasales, tanto al inspirar, como al expirar, lo realizamos durante un tiempo 5 a 10 minutos. Cuanto mas agitada este la mente, más tiempo le tenemos que dedicarle.

Si deseamos profundizar un poco más en la respiración, al terminar el ejercicio anterior, continuamos aquietando la mente con la respiración. Ahora con la mano derecha dedo pulgar tapamos la fosa nasal de la derecha, e inspiramos únicamente por la fosa nasal de la izquierda llevando todo el aire a nuestro abdomen hasta llenarlo y contando el tiempo que nos ha llevado.

Con el dedo anular tapamos nuestra fosa nasal de la izquierda, y de esta forma con las dos fosas nasales cerradas, contamos el tiempo que retenemos el aire, que debe ser el doble del tiempo que nos ha llevado el inspirar.

Ahora sacamos el dedo pulgar de nuestra fosa nasal derecha y expiramos con lentitud hasta vaciar todo el aire y que también lo realizamos en el doble del tiempo que nos ha llevado inspirar.

Una vez vaciados nuestros pulmones inspiramos de nuevo, esta vez por la fosa nasal derecha, y repitiendo todo lo anterior, alternando una y otra vez las fosas nasales.

Resumen.

-Fosa nasal derecha tapada, inspiramos por la izquierda, ejemplo (siempre en la misma proporción) contando hasta 4
-Tapamos fosa nasal izquierda, suspendemos, ejemplo hasta 16.
-Sacamos el dedo de fosa nasal derecha y dejamos salir el aire contando hasta 8.
-Inspiramos por la fosa derecha, contando de nuevo hasta 4.
-Tapamos fosa nasal derecha, suspendemos, ejemplo hasta 16.
-Expiramos ahora por la izquierda contando hasta 8.
-Inspiramos por esta misma fosa.

Y volvemos a repetir de nuevo, así durante unos cuantos minutos, de 10 a 20 minutos, sin forzar exageradamente la suspensión del aire en nuestro interior.

Con estos ejercicios de respiración aquietamos nuestra mente y oxigenamos todas nuestras células.

El cuerpo físico está conectado con nuestra mente mediante la respiración.
 Nuestra mente está conectada con nuestro corazón a través de la respiración.
 Aprende a respirar, respira y la vida se convertirá en un juego pues habrás
conectado con tu alma y eso te dará la libertad.
Swami Purohit

Es fundamental la mente totalmente concentrada sin distracciones de ningún tipo, para sentir el beneficio que aporta esta técnica. Estos mudras y mantras del yoga de la Unificación se pueden realizar sentados en posición de loto, de pie con los pies bien asentados en el suelo, o sentado en una silla, en todos los casos es fundamental el que el cuerpo este relajado y la columna recta.

DESCRIPCIÓN DE LA TÉCNICA PARTE II.

Ahora con las manos juntas en posición de rezo y a la altura del pecho, recitamos el pranava OM 21 veces, al finalizar recitamos tres veces SHANTI.

Una vez terminado, nos quedamos observando nuestro cuerpo por unos instantes, respirando por la nariz naturalmente sin forzar y observando el cuerpo, sin etiquetar o juzgar lo que sentimos, únicamente observamos.

DESCRIPCIÓN DE LA TÉCNICA PARTE III.

De pie con la espalda recta, piernas ligeramente separadas, en una posición en la que los músculos y el cuerpo se encuentren relajados.

1) Enraíza – tierra – “SO – HAM” (9 veces)

Pronunciar mentalmente SO al inspirar y HAM al espirar. Tocando la punta de las yemas de los dedos pulgar y anular en ambas manos, con el resto de los dedos totalmente estirados, señalando hacia la tierra y la atención de la mente en el chakra raíz se localiza en el pubis. Recitamos SO – HAM 9 veces en cada una de las inspiraciones y espiraciones. Este mudra y mantra nos conecta con la tierra y nos ancla, armonizamos y conectamos el elemento tierra.

Una vez terminado, quedamos en esa posición por unos instantes observado nuestro cuerpo, respirando por la nariz naturalmente sin forzar y observando el cuerpo, sin etiquetar o juzgar lo que sentimos, únicamente observamos.

2) Equilibra – Agua – “OM” (3 o 9 veces)

Colocamos la manos juntas a la altura del pecho en posición de rezo, se pone la atención mental en segundo chakra, chakra esplénico, se localiza 2 o 3 cms. por debajo del ombligo, y recitamos el pranava OM 3 o 9 veces. Este mudra y mantra equilibra nuestra parte masculina y femenina y las lleva al centro a la unión, el equilibrio, conectamos y armonizamos el elemento agua.

Una vez terminado, quedamos en esa posición por unos instantes observando nuestro cuerpo, respirando por la nariz naturalmente sin forzar y observando el cuerpo, sin etiquetar o juzgar lo que sentimos, únicamente observamos.

3) Expande – Fuego – “Shanti” (3 veces)

Abrimos nuestros brazos en cruz y con las manos también abiertas, con la atención metal en el tercer chakra, chakra del plexo solar se localiza en la boca del estomago, se recita el mantra SHANTI (paz) 3 veces. Esta posición y este mantra nos conecta con la naturaleza, y expande nuestra consciencia, conecta y armoniza con el elemento fuego.

Una vez terminado, quedamos en esa posición por unos instantes observando nuestro cuerpo, respirando por la nariz naturalmente sin forzar y observando el cuerpo, sin etiquetar o juzgar lo que sentimos, únicamente observamos.

4) Eleva – Aire – “Samasta Loka Sukhino bhavantu”. (3 veces)

Elevamos nuestros brazos y unimos nuestras manos en forma de rezo por encima de nuestra cabeza, con la atención de la mente en el cuarto chakra, el chakra del corazón se localiza entre los pechos, a la altura del corazón, al tiempo que recitamos tres veces el mantra “Samasta Loka Sukhino Bhavantu”.  Significa (Que todos los seres de todos los mundos sean felices) 3 veces. Este mudra y este mantra nos elevan por encima de la ilusión, y nos conecta y armoniza con el elemento aire.

Una vez terminado, quedamos en esa posición por unos instantes observando nuestro cuerpo, respirando por la nariz naturalmente sin forzar, sin etiquetar o juzgar lo que sentimos, únicamente observamos.

El quinto pasó y movimiento de unificación total, va dirigido al elemento Éter o vacío total y consta de tres pasos:

 

5-1) Oración o mantra personal

La primera posición con las manos en forma de rezo a la altura del pecho, con la atención de la mente puesta en el chakra de la garganta, se localiza en el medio de la garganta. Se recita una oración mantra o afirmación Esta nacerá de vuestro corazón, con el tiempo llegara a cada uno, con total certeza, y será la llave para la unión con la conciencia UNICA, la integración con la TOTALIDAD. La técnica debe realizarse sin ansiedad de buscar este paso, que aparecerá cuando realmente estemos preparados para realizarlo.

Mientras llega a nuestro corazón la certeza de la oración o mantra a recitar quedamos en esta posición por unos instantes observando nuestro cuerpo, respirando por la nariz naturalmente sin forzar y observando el cuerpo, sin etiquetar o juzgar lo que sentimos, únicamente observamos.

5-2) El Gayatri recitado 3 veces

Abrimos nuestros brazos en cruz y con las manos también abiertas, con la atención de la mente puesto en el chakra del tercer ojo, se localiza entre las cejas  levemente encima, recitamos el mantra GAYATRI 3 veces. Esta posición y este mantra nos prepara para conectarnos con el Alma y liberar las cargas karmicas nos prepara para armonizarnos con el vacío.

Quedamos en esta posición por unos instantes observando nuestro cuerpo, respirando por la nariz naturalmente sin forzar y observando el cuerpo, sin etiquetar o juzgar lo que sentimos, únicamente observamos.

5-3) Yo soy Dios

Elevamos nuestros brazos y unimos nuestras manos en forma de rezo por encima de nuestra cabeza, al tiempo que recitamos.

Yo soy Dios, Yo soy Dios, Yo soy Dios.
No soy diferente a Dios.
Yo soy Sat, Chit, Ananda, (Ser, Conciencia, Bienaventuranza).
El dolor y la ansiedad nunca pueden afectarme.
Yo estoy siempre contento, el temor nunca puede anidar en mí.

Lo recitamos con la atención puesta en el centro del pecho, las palabras con el tiempo tienen que salir precisamente del centro del pecho. Este mudra y esta afirmación una vez que se llegue a pronunciar desde nuestra Alma, despiertan la integración de las tres conciencias y nos prepara para la UNICIDAD.

Quedamos en esta posición por unos instantes observando nuestro cuerpo, respirando por la nariz naturalmente sin forzar y observando el cuerpo, sin etiquetar o juzgar lo que sentimos, únicamente observamos.

Finalmente recitamos el pranava OM una vez y tres veces Shanti. Con las manos en forma de rezo a la altura del pecho.

Nuestra vida y las experiencias de esta, son el resultado de nuestras creencias. Las creencias son de dos tipos armónicas o inarmónicas, expansivas o constrictivas. Aquello a lo que prestamos atención crea nuestras creencias. Si queremos vivir una vida basada en la felicidad y la alegría, tenemos que prestar atención únicamente a las creencias expansiva. Y para esto debemos basar la vida en Ser por encima de Tener.

José Antonio Martínez